La historia está llena de momentos que, de no estar documentados, parecerían sacados de una película de ciencia ficción. Uno de los casos más extraños es el del biólogo soviético Ilya Ivanovich Ivanov, quien en los años veinte intentó fecundar a una chimpancé con esperma humano para crear un ‘humanzee’. El experimento, por suerte para la ciencia (y la ética), nunca funcionó.
Pero eso no es lo único raro del pasado. Hasta el siglo XVIII, en Europa era común llevar animales a juicio: ratas y otras plagas eran procesadas por dañar cosechas, y hasta hubo cerdos condenados a la horca por la muerte de niños, vestidos con ropa humana antes de su ejecución. En la Edad Media, además, existían los llamados ‘juicios por ordalía’, donde se arrojaba a los acusados a un río atados de pies y manos, o se les obligaba a meter el brazo en agua hirviendo: si salían ilesos, se consideraba que Dios los declaraba inocentes.
El siglo XX también tuvo lo suyo: en 1947, una compañía de San Diego, California, presentó un carro volador que se desprendía para manejarse como uno normal en tierra, aunque el proyecto murió tras un accidente en su segunda prueba de vuelo. Y no podemos dejar fuera a la acróbata Gladys Roy, quien en los años veinte jugaba tenis y bailaba Charleston sobre las alas de aviones en pleno vuelo, a casi mil metros (3,000 pies) de altura, sin paracaídas.
Estos son solo algunos ejemplos de una lista mucho más larga y sorprendente. Si quieres conocer el resto de estos datos históricos, te invitamos a leer la nota original en BuzzFeed.
Fuente: A Soviet Scientist Tried To Create A Human-Chimp Hybrid, And Somehow That’s Not The Weirdest History Fact Here (BuzzFeed – Latest).
Imagen: rich701, BY 2.0 (vía Openverse).
