Gloria Steinem se convirtió en uno de los rostros más reconocibles del movimiento feminista en Estados Unidos. Con sus característicos lentes de aviador y su cabello con mechones rubios —que en los años setenta consideraba un gesto rebelde—, la activista dedicó su vida a exigir igualdad y salarios justos para las mujeres, además de defender la legalización del aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo y luchar contra la pena de muerte y la mutilación genital femenina.
Su infancia estuvo lejos de ser sencilla. Nacida en 1934 en Toledo, Ohio, viajaba constantemente con su familia en una casa rodante hasta que su padre los abandonó cuando ella tenía 10 años. Steinem tuvo que hacerse cargo de su madre, quien padecía una enfermedad mental, y no asistió a la escuela de tiempo completo hasta los 12 años. Años después, una beca la llevó a la India, donde apoyó a mujeres de comunidades rurales en protestas pacíficas, experiencia que despertó su interés por el activismo social.
Ya instalada en Nueva York como periodista independiente, en 1963 se infiltró como mesera del club Playboy para documentar, bajo el nombre falso de Marie, las condiciones sexistas y precarias que enfrentaban las llamadas ‘conejitas’. El reportaje le dio fama, aunque también la estigmatizó: por años, algunos la presentaron despectivamente solo como ‘ex conejita’.
En 1972 dio un paso decisivo al cofundar Ms. Magazine, la primera revista dirigida y operada íntegramente por mujeres, pensada como alternativa a las publicaciones femeninas tradicionales de la época.
Te invitamos a leer la nota original de la BBC para conocer más sobre el legado de esta activista.
Fuente original
feeds.bbci.co.uk
Leer la nota original: How Gloria Steinem changed the lives of generations of women
Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: libraryofcongress, CC0 1.0 (vía Openverse).
