Cada mañana, Igor Smelyansky revisa un enorme mapa de Ucrania en su oficina para decidir a qué zonas enviará a sus carteros. No es un militar, sino el director de Ukrposhta, el servicio postal estatal del país, pero su trabajo también implica calcular riesgos de vida o muerte: sus equipos operan cerca de la llamada ‘zona de muerte’, a lo largo de la línea del frente, donde los drones rusos representan una amenaza constante.
Ukrposhta no solo entrega cartas y paquetes: paga pensiones en efectivo, recibe pagos de servicios y lleva comida y medicina a personas mayores y de escasos recursos que viven en pueblos remotos, donde las tiendas escasean y viajar a la ciudad resulta caro y peligroso. Por eso, el servicio se ha convertido en un blanco de Rusia, que en meses recientes ha intensificado sus ataques contra carteros, oficinas de clasificación y centros logísticos.
Smelyansky reconoce que cada decisión implica un dilema: si no envían el camión, la gente se queda sin insumos básicos; si lo hacen, corren el riesgo de que un dron ataque el vehículo, sobre todo si alguien filtra su ubicación a simpatizantes rusos. Desde 2022, cientos de sucursales y vehículos han sido atacados, y más de 50 empleados han muerto en el cumplimiento de su labor, según cifras de la propia empresa.
Rusia niega atacar a civiles, pero para muchos ucranianos, el cartero que llega cada semana representa la diferencia entre resistir en casa o tener que abandonarlo todo. Te invitamos a leer la nota original de la BBC para conocer más testimonios de quienes sostienen este servicio vital en medio de la guerra.
Fuente original
feeds.bbci.co.uk
Leer la nota original: Ukraine's postal workers deliver lifeline under Russian fire
Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: Unknown authorUnknown author or not provided.
