El cerebro de mosca de Google: ¿hay algo que no resuelva?

El cerebro de mosca de Google: ¿hay algo que no resuelva?

Un grupo de científicos, en colaboración con Google, tomó como punto de partida algo tan pequeño como el cerebro de una mosca de la fruta para construir modelos de inteligencia artificial sorprendentemente versátiles. Todo comenzó con el llamado ‘conectoma’, es decir, el mapa completo de las conexiones neuronales de este insecto, que los investigadores lograron descifrar por completo hace un par de años tras un trabajo minucioso de años.

Lo curioso es que, al replicar digitalmente esta estructura neuronal tan simple —comparada con la de un humano—, los modelos resultantes han mostrado una capacidad de aprendizaje que nadie esperaba. Se les ha entrenado para resolver un cubo de Rubik, ese clásico rompecabezas de colores que popularizó Ernő Rubik en los años 70, así como para jugar videojuegos e incluso para estacionar un carro en paralelo, una maniobra que a muchos humanos todavía nos cuesta trabajo dominar.

Este hallazgo abre una pregunta interesante para el mundo de la tecnología: ¿qué tanto se puede lograr con estructuras de inteligencia artificial inspiradas en cerebros mucho más simples que el nuestro? La investigación sugiere que, en ciertas tareas, la eficiencia no necesariamente depende de la complejidad del sistema, sino de cómo está organizado.

Si quieres conocer más detalles sobre cómo se construyó este modelo y qué otras pruebas ha superado, te invitamos a leer la nota original en The New York Times.

Fuente original

rss.nytimes.com

Versión en español elaborada con asistencia de IA.

Imagen: jurvetson, BY 2.0 (vía Openverse).