1066: el año en que Inglaterra perdió a su rey sajón

1066: el año en que Inglaterra perdió a su rey sajón

El año 1066 marcó un antes y un después en la historia de Inglaterra: fue el momento en que cayó el último rey anglosajón del territorio. Pero lo curioso es que ese rey, Harold, ni siquiera tenía sangre real. Era conde, no príncipe, y sin embargo logró hacerse con la corona en un momento en que el país vivía bajo la amenaza constante de una invasión extranjera.

Según plantea el historiador Tom Licence, la pregunta central no es solo cómo perdió Harold el trono, sino cómo lo consiguió en primer lugar. La teoría más socorrida dice que Inglaterra necesitaba a un líder fuerte, un ‘hombre fuerte’ capaz de defender la isla frente a posibles enemigos, y que Harold encajaba perfectamente en ese perfil. Pero, ¿fue realmente así de simple, o hubo algo más detrás de su ascenso al poder?

Para poner esto en contexto: en esa época, Inglaterra era gobernada por dinastías anglosajonas, es decir, los descendientes de los pueblos germánicos que se establecieron en la isla siglos atrás. La legitimidad para gobernar normalmente venía de la sangre real, así que el caso de Harold representa una excepción interesante que terminó definiendo el rumbo de toda una nación.

Si te late la historia medieval y quieres entender a detalle qué llevó a Harold al trono y qué salió mal después, te recomendamos leer la nota completa en HistoryExtra.

HistoryExtraFuente: In 1066, King Harold was meant to save England. How did it all go wrong? (HistoryExtra).

Imagen: ell brown, BY 2.0 (vía Openverse).