Cómo sobrevivir al calor extremo del verano de 2026

Cómo sobrevivir al calor extremo del verano de 2026

El verano de 2026 pasará a la historia, pero no por buenas razones. Junio y julio fueron los meses más calurosos jamás registrados en Europa Occidental, y la ola de calor causó más muertes de lo habitual, sobre todo en países como Francia y Alemania, donde este tipo de fenómenos son poco comunes y la población no está preparada para enfrentarlos.

En Estados Unidos, los 48 estados continentales vivieron su julio más caluroso registrado, superando incluso una marca establecida en 1936 durante el Dust Bowl (la severa sequía que azotó las llanuras estadounidenses en los años treinta). Casi la mitad del país sufrió sequía, y algunos embalses del río Colorado —fuente de agua para 40 millones de personas en el oeste— llegaron a sus niveles más bajos registrados.

Lo más preocupante es que este panorama podría convertirse en la nueva normalidad. Por ejemplo, en Kearny, Arizona, el suministro de agua se redujo 87 por ciento este año debido a la disminución del río Gila, y aunque los habitantes han adoptado restricciones estrictas, no hay garantías para el próximo año, ya que la megasequía que golpea el suroeste estadounidense desde hace décadas no parece ceder pronto.

Ante este panorama, científicos estudian cómo el cuerpo humano puede adaptarse al calor extremo, especialmente en personas mayores o con enfermedades crónicas, más vulnerables a golpes de calor. Algunos experimentan con técnicas simples, como bañarse en agua caliente, para ‘preparar’ al organismo antes de las olas de calor.

Como si el calor no fuera suficiente, también hay preocupación por posibles riesgos desde el espacio: una empresa obtuvo permiso para lanzar espejos gigantes que reflejarían luz solar hacia la Tierra, lo que podría interferir con la investigación astronómica y afectar a los seres vivos.

Si quieres conocer todos los detalles de esta investigación, te invitamos a leer la nota original en Science News.

Science NewsFuente: Surviving the summer (Science News).

Imagen: goingslo, BY 2.0 (vía Openverse).