Las autoridades de Australia Occidental emitieron una orden poco común para capturar y sacrificar a un tiburón blanco, luego de que el animal atacara y matara a Greg O’Neill, un nadador de 63 años, en la playa Sorrento, al norte de Perth, el viernes pasado. Hasta el momento no se ha encontrado su cuerpo.
Testigos relataron que O’Neill nadaba junto a otro hombre cuando fue atacado; solo uno de los dos logró regresar a la orilla. Una mujer que presenció la escena describió cómo el tiburón “lo sacudía como si fuera un pez”, mientras otros bañistas reportaron haber visto un ejemplar de unos 2.5 metros (8 pies con 2 pulgadas) de largo cerca del lugar.
Como medida de precaución, las playas de la región, incluidas las de la capital Perth, permanecerán cerradas al menos hasta el domingo mientras continúa la búsqueda con lanchas y helicópteros de la policía. La ministra de Pesca de Australia Occidental, Jackie Jarvis, explicó que autorizó “destruir” al tiburón si es capturado, tras confirmar que se trata del mismo ejemplar involucrado en el ataque. Según dijo, es la primera vez en una década que se emite una orden así en la región, aunque aclaró que no se trata de un exterminio masivo como el que generó fuertes protestas en 2014.
Este es el segundo ataque de tiburón en la zona en la misma semana y el tercero mortal en el estado durante este año, lo que ha reavivado el debate sobre la seguridad en las playas australianas.
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Fuente: Shark attack prompts rare kill order in Western Australia as victim named (feeds.bbci.co.uk).
Imagen: travelbagltd, BY 2.0 (vía Openverse).
