Hacia 1944, la victoria de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial ya parecía cuestión de tiempo. Pero Hitler no estaba dispuesto a rendirse sin antes lanzar un golpe desesperado: ordenó a sus científicos desarrollar lo que llamó un arma de venganza, un misil conocido como V-2. Se trataba del primer cohete balístico de largo alcance de la historia, capaz de volar a velocidades supersónicas y golpear ciudades como Londres sin previo aviso, algo que sembró terror entre la población civil británica.
Lo que hizo especialmente peligrosa a esta arma fue su tecnología, muy adelantada para su época, y el hecho de que los Aliados apenas comenzaban a entender cómo funcionaba. Ahí es donde entra una de las historias más audaces de la guerra: miembros de la resistencia polaca, que operaban bajo la ocupación nazi, lograron rastrear el desarrollo del V-2 y coordinarse con las fuerzas británicas para sacar de contrabando piezas del cohete desde territorio ocupado, arriesgando la vida en el proceso.
Esta operación combinó espionaje, sabotaje y una cooperación internacional poco común en tiempos de guerra, y terminó siendo clave para que los Aliados entendieran la amenaza real que representaba esta nueva generación de armamento nazi.
Si quieres conocer a detalle cómo se desarrolló esta misión y quiénes fueron sus protagonistas, te invitamos a leer la nota completa en HistoryExtra.
Fuente: In 1944, Hitler threatened London with a new "wonder weapon". How did resistance fighters race to stop him? (HistoryExtra).
Imagen: Giles Watson's poetry and prose, BY-SA 2.0 (vía Openverse).
