Desde niños nos enseñan que la honestidad total es la base de cualquier relación de pareja, pero ¿en verdad hay que contarlo absolutamente todo? Según Vasia Toxavidi, terapeuta registrada ante el BACP (el organismo británico que certifica a consejeros y psicoterapeutas) y consultada por HuffPost UK, la confianza sí se construye con comunicación honesta, aunque eso no significa renunciar a tu privacidad.
La especialista marca una diferencia clave: no es lo mismo ocultar información que dañe la relación que mantener límites sanos sobre tu mundo personal. Temas como las finanzas, la salud sexual, las adicciones serias, infidelidades o decisiones sobre hijos sí deben hablarse abiertamente, porque afectan directamente la vida en pareja. En cambio, cosas como pláticas privadas con amigos, detalles de tu infancia, terapias individuales o relaciones pasadas pueden quedarse en el ámbito personal sin que eso sea deshonestidad.
¿Y qué hay de un “crush” pasajero? Toxavidi dice que si solo es un pensamiento fugaz sin intención de actuar, mejor guardarlo para ti. El problema empieza si buscas activamente la atención de esa persona o piensas en ella de forma obsesiva: ahí sí es momento de hablarlo con tu pareja. La recomendación final es preguntarte por qué quieres compartir algo antes de hacerlo, y recordar que cada pareja define sus propios límites de transparencia.
Si quieres leer todos los detalles de esta guía, no te pierdas la nota original de BuzzFeed.
Fuente: From Crushes To Childhood Trauma: What's OK To Keep From Your Partner? (BuzzFeed – Latest).
Imagen: mikecogh, BY-SA 2.0 (vía Openverse).
