En Accra, la capital de Ghana, es normal que antes de que un camión de pasajeros arranque, un grupo de pastores suba a predicar entre cánticos y oraciones. Es el caso de Boateng Bismark James, de 61 años, quien desde 2023 evangeliza a los viajeros que salen de la terminal de Neoplan rumbo a distintas ciudades del país, incluida Kumasi, la segunda más grande de Ghana.
Ghana es un país mayoritariamente cristiano, considerado uno de los más religiosos del mundo, y es común ver —y sobre todo escuchar— a predicadores recorrer el pasillo de los camiones durante horas, leyendo la Biblia y llamando a los pasajeros a arrepentirse de sus pecados. Algunos viajeros incluso les dan dinero para apoyar su labor.
Sin embargo, esta costumbre podría estar llegando a su fin. El parlamento ghanés aprobó en mayo una ley que castiga con hasta ocho meses de cárcel, una multa de hasta 52 dólares (unos 900 pesos mexicanos) o ambas penas a quienes prediquen o vendan productos dentro de vehículos de transporte público en movimiento. La medida, que ya se está aplicando, clasifica esta práctica como una molestia y argumenta razones de seguridad y comodidad para los pasajeros.
La ley ha dividido opiniones. Hay quienes aseguran que los sermones distraen al conductor y representan un riesgo, además de que algunos predicadores escupen sin querer al hablar cerca de los asientos. Otros defienden que la evangelización es un deber cristiano y debería protegerse como parte de la libertad religiosa, aunque algunos pasajeros piden que al menos se pida el consentimiento antes de predicar.
Te invitamos a leer la nota original de la BBC para conocer más detalles sobre esta historia y las reacciones de los pasajeros y pastores involucrados.
Fuente: Why pastors may not be seen – or heard – preaching on Ghana's buses for much longer (feeds.bbci.co.uk).
Imagen: wiena_flickr, BY 2.0 (vía Openverse).
