Un grupo de astrónomos cree haber encontrado algo nunca antes visto: una versión miniatura de los quasares, esos objetos gigantescos y devoradores que normalmente solo existen a millones de años luz de distancia. Según un estudio que será publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, este ‘microblazar’ estaría escondido dentro de nuestra propia Vía Láctea.
Para entender qué es esto, hay que saber que los quasares son agujeros negros supermasivos que atraen material a su alrededor y lo expulsan en forma de chorros, como si fueran el eje de una rueda. Cuando uno de esos chorros apunta justo hacia la Tierra, se le llama blazar. Los microquasares son versiones pequeñas de este fenómeno, donde un agujero negro más chico devora una estrella cercana, y por su tamaño reducido, los cambios ocurren mucho más rápido: lo que tardaría miles de años en un quasar gigante, aquí sucede en cuestión de días o semanas.
Los investigadores, Pedro Luque-Escamilla y Josep Martí, llevaban 20 años buscando este tipo de objetos sin suerte, hasta que revisaron un catálogo de 1983 y cruzaron los datos con observaciones modernas de radiotelescopios. Ahí encontraron al candidato, bautizado IRAS 18293−0941, que resultó estar dentro de nuestra galaxia.
Lo más interesante es que este microblazar está cerca de una zona donde se han detectado partículas con energías extremas, cien veces mayores a las que puede producir el acelerador de partículas más potente del mundo. Los científicos creen que no es casualidad, sino que el chorro invisible del microblazar podría estar actuando como un acelerador natural de partículas.
Si quieres conocer todos los detalles de este hallazgo, te invitamos a leer la nota original en Science News.
Fuente: Astronomers say they’ve spotted the first miniature quasar pointed at Earth (Science News).
Imagen: NASA Goddard Photo and Video, BY 2.0 (vía Openverse).
