Han pasado más de tres décadas desde la caída de la URSS y el fin de la Guerra Fría, y sin embargo Corea del Norte sigue de pie, siguiendo su propio camino casi ochenta años después de su fundación. ¿Cómo le ha hecho este régimen para sobrevivir tanto tiempo mientras otros sistemas comunistas se derrumbaban?
Jonathan Cheng, corresponsal del Wall Street Journal, tiene una teoría muy interesante al respecto. En su nuevo libro, titulado ‘Korean Messiah’ (algo así como ‘El mesías coreano’), plantea que gran parte de esta longevidad se debe al culto a la personalidad que se construyó alrededor de Kim Il-Sung, el fundador del país. Según Cheng, Kim Il-Sung se inspiró en sus propias raíces cristianas, de las cuales poco se habla, para crear algo parecido a una religión moderna centrada en su figura y la de su familia, un sistema de creencias que ha logrado sostenerse hasta nuestros días pese al aislamiento del país y los cambios en el resto del mundo.
Esta investigación no es menor: el libro de Cheng quedó como finalista del Cundill History Prize 2026, uno de los reconocimientos más importantes en el mundo de la literatura histórica, otorgado por la Universidad McGill en Canadá. En una entrevista para el podcast de HistoryExtra, el autor platicó con el editor Rob Attar sobre estas ideas, explorando cómo la figura casi divina de Kim Il-Sung sigue siendo la columna vertebral que sostiene a toda la estructura política norcoreana.
Si te interesa el tema, te invitamos a consultar la nota original para conocer más detalles de esta fascinante entrevista.
Fuente: North Korea's religious dictators (HistoryExtra).
Imagen: InSapphoWeTrust, BY-SA 2.0 (vía Openverse).
