Los implantes médicos cada vez son más pequeños y sofisticados, pero lograr que se comuniquen entre sí sigue siendo un reto técnico importante. Un grupo de investigadores presentó una solución novedosa: un sistema que aprovecha los propios tejidos del cuerpo humano para transmitir señales eléctricas entre dispositivos diminutos, según publicaron el 24 de septiembre en la revista Science.
Actualmente, muchos aparatos médicos, como las bombas de insulina conectadas a monitores de glucosa, usan Bluetooth, la misma tecnología de radiofrecuencia de nuestros audífonos inalámbricos. El problema es que recibir esas señales consume energía constantemente, lo que obliga a usar baterías más grandes y dificulta miniaturizar los dispositivos. Además, las señales de radio se debilitan al atravesar el tejido corporal, limitando qué tan separados pueden estar los aparatos.
El nuevo sistema, llamado SWANS (Smart Wireless Autonomous Networking System, o Sistema Inteligente de Redes Inalámbricas Autónomas), funciona distinto: un dispositivo externo o implantado genera un pulso eléctrico que crea una pequeña corriente en el tejido circundante, la cual otros implantes pueden detectar casi sin gastar energía mientras están en modo de espera. Esto permite crear implantes tan pequeños que podrían inyectarse con una simple jeringa.
Para probar el concepto, los científicos colocaron sensores de movimiento en las patas delanteras de ratas; cuando el animal las movía, la señal viajaba por su cuerpo hasta implantes en los nervios ciáticos, provocando que las patas traseras se contrajeran. Alex Abramson, ingeniero biomédico del Instituto Tecnológico de Georgia, explicó que el objetivo era demostrar que las señales pueden conectar distintos tipos de dispositivos, lo que podría usarse algún día para tratar automáticamente enfermedades complejas como el Parkinson. Antes de probarlo en humanos, falta descartar que estas corrientes afecten, por ejemplo, el ritmo cardíaco.
Si quieres conocer más detalles sobre este avance, te invitamos a leer la nota original en Science News.
Fuente: Tiny implants can use the body itself to talk to each other (Science News).
Imagen: JD Hancock, BY 2.0 (vía Openverse).
