Una inundación repentina golpeó el sábado por la tarde el área de Bright Angel Canyon y Phantom Ranch, en el fondo del Gran Cañón, en Arizona, Estados Unidos. Según el Servicio de Parques Nacionales (NPS, por sus siglas en inglés), el agua arrasó puentes peatonales y arrastró rocas de gran tamaño río abajo. Hasta ahora se confirmó la muerte de dos personas, entre ellas un hombre de 46 años cuyo cuerpo fue encontrado cerca de los rápidos de Crystal, y 14 más siguen desaparecidas o sin localizar.
Al menos 62 personas fueron evacuadas por helicóptero desde el fondo del cañón. Nikki Baggs, de 41 años, contó a la BBC que ella y sus amigas apenas habían dejado sus cosas en una cabaña de Phantom Ranch —un albergue remoto en el punto más bajo del cañón— cuando comenzó a llover con fuerza. Guardias del parque las guiaron varias veces hacia terrenos más altos hasta que fueron rescatadas horas después.
Las autoridades explican que estas lluvias forman parte del llamado monzón norteamericano, un fenómeno estacional que ocurre entre julio y septiembre, cuando el viento arrastra humedad desde el Golfo de California hacia el suroeste de Estados Unidos, generando tormentas difíciles de predecir sobre terreno montañoso. Como el suelo suele estar muy seco, las lluvias intensas provocan crecidas súbitas y peligrosas. Actualmente hay alertas de inundación en Arizona, Nuevo México, Utah y Colorado, y se espera que el riesgo continúe durante varias semanas más.
Si quieres conocer más testimonios de quienes vivieron esta experiencia, te invitamos a leer la nota original de la BBC.
Imagen: Grand Canyon NPS, BY 2.0 (vía Openverse).
