Por primera vez, un grupo de científicos logró visualizar el momento exacto en que dos segmentos de ADN se acoplan, un paso fundamental para que las células puedan emparejar correctamente sus cromosomas antes de repartirlos en óvulos o espermatozoides. Este emparejamiento es crucial: permite que los cromosomas intercambien información genética y evita errores, algo así como cuando doblas los calcetines en pares para que no se pierdan.
El reto es que las cadenas de ADN tienen carga eléctrica negativa, por lo que en teoría deberían repelerse entre sí. Investigadores de la Universidad de Sheffield, en Inglaterra, usaron una técnica llamada microscopía de fuerza atómica —que funciona de forma parecida a una tornamesa, deslizando una aguja diminuta sobre la superficie para “leer” las moléculas— y así capturaron imágenes donde dos hebras idénticas de ADN se entrelazan como hilos de estambre.
Para entender el mecanismo, la bióloga computacional Agnes Noy, de la Universidad de York, hizo simulaciones por computadora que muestran cómo iones metálicos con carga positiva se acomodan en las ranuras del ADN y forman puentes con las zonas de carga negativa, alternándose de tal manera que las cargas opuestas se atraen y mantienen unidas ambas hebras.
Este hallazgo, publicado en la revista Nucleic Acids Research, podría ayudar a mejorar el diseño de estructuras de ADN usadas para transportar medicamentos, además de aportar pistas sobre procesos biológicos que fallan en ciertos tipos de cáncer. Si quieres conocer todos los detalles, te recomendamos leer la nota original en Science News.
Fuente: See the secret to DNA hookups (Science News).
Imagen: K2sleddogs, BY-SA 2.0 (vía Openverse).
