Caso en Cornell reaviva alerta sobre uso de ketamina

Caso en Cornell reaviva alerta sobre uso de ketamina

Un caso que involucra a la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, volvió a poner sobre la mesa el tema de la ketamina y sus riesgos. La denunciante, identificada en el expediente judicial como ‘Jane Doe’ —un nombre que se usa en cortes estadounidenses para proteger la identidad de víctimas, sobre todo en casos de violencia sexual—, aseguró que le administraron esta sustancia sin que ella lo supiera.

La ketamina es un anestésico de acción corta que originalmente se desarrolló para uso médico y veterinario, pero que también puede producir efectos alucinógenos y alterar fuertemente la percepción de quien la consume. Por su capacidad de sedar rápidamente y generar una sensación de desconexión del entorno, se ha vuelto una sustancia que, en dosis no controladas o administradas sin consentimiento, representa un riesgo serio para la seguridad de las personas.

Expertos en el tema advierten que la ketamina se ha vuelto cada vez más fácil de conseguir en los últimos años, lo que coincide con un aumento en los casos de uso indebido. Esta mayor disponibilidad ha encendido las alarmas entre especialistas en salud pública y seguridad, quienes señalan la necesidad de mayor vigilancia sobre cómo circula esta droga fuera de contextos médicos autorizados.

Casos como el de Cornell ponen en evidencia por qué es importante entender qué es esta sustancia, cómo actúa en el cuerpo y qué señales pueden ayudar a identificar su uso no consentido. Te invitamos a leer la nota original completa para conocer más detalles sobre este caso y el contexto detrás de la creciente preocupación por el uso de ketamina.

Fuente: Cornell’s Jane Doe Said She Was Given Ketamine. Here’s How the Drug Works. (rss.nytimes.com).

Imagen: taiyofj, BY 2.0 (vía Openverse).