Cómo el cuerpo aprende a resistir el calor extremo

Cómo el cuerpo aprende a resistir el calor extremo

En un laboratorio de la Universidad de Ottawa, en Canadá, un grupo de mujeres de entre 60 y 80 años se sumergió durante dos horas diarias, por una semana completa, en tinas con agua a 40 grados centígrados (104 grados Fahrenheit). El objetivo de este incómodo experimento, liderado por la investigadora Caroline Li-Maloney, es descubrir si las personas mayores pueden ‘entrenar’ a su cuerpo para sobrellevar mejor el calor extremo, uno de los factores que más muertes provoca durante las olas de calor.

El calor excesivo es peligroso: cuando la temperatura corporal se mantiene por arriba de los 37 grados centígrados durante mucho tiempo, puede provocar agotamiento, delirio, convulsiones, falla de órganos e incluso la muerte. Estudios previos, sobre todo en atletas y soldados jóvenes, han mostrado que la exposición repetida al calor genera cambios protectores: el cuerpo suda antes y con más intensidad, los vasos sanguíneos de la piel se dilatan más rápido para liberar calor, y con el tiempo el corazón se vuelve más eficiente al bombear sangre.

Ahora, científicos como Daniel Gagnon, del Instituto Cardiaco de Montreal, buscan saber si estos mismos mecanismos de adaptación funcionan también en personas mayores o con enfermedades crónicas, un grupo especialmente vulnerable. Con más de 10 mil muertes atribuidas a una sola ola de calor en Europa este verano, entender y aprovechar estas respuestas naturales del cuerpo podría salvar vidas en un planeta cada vez más caliente.

Si te interesa conocer a fondo cómo el cerebro, el corazón y hasta las células se adaptan al calor extremo, te invitamos a leer la nota original en Science News.

Fuente original

Science News

Versión en español elaborada con asistencia de IA.

Imagen: mcohen.chromiste, BY 2.0 (vía Openverse).