No todas las batallas se ganan a punta de más soldados o mejores armas. A veces, lo que inclina la balanza es la astucia: hacer creer al enemigo algo que no es cierto, moverse en silencio o manipular su percepción de la realidad hasta que es demasiado tarde para reaccionar. Así lo plantea el historiador Iain MacGregor en un artículo publicado por HistoryExtra, donde recorre cinco episodios históricos en los que el engaño, más que el poderío militar, resultó decisivo.
El primero de estos casos es quizá el más conocido: la batalla de Yorktown, en 1781, un momento clave de la guerra de independencia de Estados Unidos. Ahí, George Washington, el líder militar que más tarde se convertiría en el primer presidente del país, recurrió a tácticas de distracción y manipulación de información para confundir a las fuerzas británicas y asegurar una victoria que resultaría determinante para el desenlace del conflicto.
MacGregor usa este episodio como punto de partida para una reflexión más amplia sobre cómo, a lo largo de la historia, el ingenio militar —la capacidad de engañar, de hacer parecer débil lo fuerte o fuerte lo débil— ha sido tan importante como los cañones o los ejércitos numerosos. Si te interesa la historia militar y quieres conocer el resto de los casos que analiza, te invitamos a leer la nota completa en HistoryExtra.
Fuente: George Washington's dirty tricks: how the American hero fooled Britain at Yorktown (HistoryExtra).
Imagen: Jorge Lascar, BY 2.0 (vía Openverse).
