Investigadores descubrieron algo que no esperaban: el refugio invernal de los sapos de Yosemite (Anaxyrus canorus) puede convertirse en un foco de infección mortal. Según un estudio publicado el 23 de septiembre en la revista Functional Ecology, algunas crías de esta especie, que habita en las montañas de Sierra Nevada, en California, salen de su primera hibernación bajo tierra contagiadas con el hongo quítrido Batrachochytrium dendrobatidis, conocido como Bd.
Este hongo ataca la piel de los anfibios, les impide absorber líquidos y electrolitos, y puede provocarles un paro cardiaco. Se le atribuye la disminución de al menos 500 especies de anfibios en el mundo y hasta 90 posibles extinciones, de acuerdo con estimaciones de 2019. Precisamente por esta amenaza, el sapo de Yosemite figura como especie en riesgo bajo la ley de protección de especies amenazadas de Estados Unidos.
Lo curioso es que el Bd normalmente se transmite a través del agua, pero estos sapos pasan hasta la mitad del año enterrados en madrigueras bajo la nieve, en un estado parecido a la hibernación llamado brumación. Para entender qué pasaba, el equipo liderado por David Daversa, ecólogo de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), viajó al Parque Nacional Yosemite y tomó muestras de piel a sapos de distintas edades, antes y después de su primer invierno.
Los resultados sorprendieron a los científicos: mientras que cerca del 23 por ciento de los sapos jóvenes dio positivo al hongo antes de enterrarse, más del 90 por ciento emergió infectado en primavera, a veces con casos severos. En comparación, menos de la mitad de los adultos reproductores resultaron contagiados. Aún no se sabe con certeza por qué el hongo prolifera bajo tierra, pero el hallazgo ya influyó en los programas de conservación: ahora se prioriza liberar ejemplares adultos, que ya pasaron esta etapa de mayor vulnerabilidad.
Si quieres conocer todos los detalles de esta investigación, te invitamos a leer la nota original en Science News.
Fuente: Young Yosemite toads survive winter, then emerge with a deadly fungus (Science News).
Imagen: U.S. Geological Survey, CC0 1.0 (vía Openverse).
