Existe una fábula muy popular en el mundo del desarrollo personal que se ha compartido durante años como ejemplo de resiliencia. Cuenta la historia de un granjero cuyo burro cayó accidentalmente a un pozo seco. El animal lloraba de dolor mientras su dueño pensaba qué hacer. Al final, el granjero decidió que el burro ya estaba viejo y que, de cualquier forma, necesitaba tapar ese pozo, así que concluyó que no valía la pena el esfuerzo de rescatarlo.
Pidió ayuda a sus vecinos y entre todos comenzaron a palear tierra hacia el pozo para sepultarlo. Al principio el burro gritaba desesperado, pero de pronto se quedó en silencio, para sorpresa de todos. Cuando el granjero se asomó, descubrió algo asombroso: cada vez que una palada de tierra caía sobre su lomo, el burro se la sacudía y daba un paso hacia arriba, usando la tierra como peldaño.
Así, palada tras palada, el burro siguió sacudiéndose y subiendo, hasta que finalmente logró salir por el borde del pozo y se alejó tranquilamente. La moraleja es clara: la vida nos va a lanzar toda clase de “tierra” encima, pero la manera de salir adelante es sacudírnosla y usarla como impulso para avanzar, sin rendirnos nunca. Te invitamos a leer la nota original para conocer esta inspiradora historia completa.
Fuente: The Farmer and the Donkey (sites.edb.utexas.edu). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: Loco Steve, BY 2.0 (vía Openverse).
