Si te has despertado con la mandíbula adolorida o tu dentista te ha mencionado que traes los dientes bastante desgastados, seguramente ya sabes que rechinas los dientes mientras duermes (lo que se conoce como bruxismo). Ante esto, muchas personas optan por protectores bucales de venta libre, esos que se consiguen en farmacias sin necesidad de receta, como primera opción antes de gastar en uno personalizado.
De acuerdo con especialistas consultados por el sitio BuzzFeed, estos guardas genéricos pueden ayudar de forma temporal, pero no reemplazan a los que un dentista fabrica a partir del molde exacto de tu boca. Para elegir uno que realmente funcione, recomiendan fijarte en tres cosas: que ajuste bien sin tener que morder para sostenerlo en su lugar; que el material sea firme y libre de BPA (un químico que se evita en productos médicos), ya que uno demasiado suave puede provocar que aprietes más los dientes; y que esté diseñado específicamente para la arcada superior o inferior, según lo necesites.
Los expertos advierten que si sientes dolor de mandíbula, dolores de cabeza o irritación en las encías usando uno de estos protectores, es momento de acudir con un dentista para evaluar si necesitas uno hecho a la medida.
Si te interesa conocer las recomendaciones específicas de productos que probaron los especialistas, te invitamos a leer la nota original en BuzzFeed.
Fuente: If You Grind Your Teeth, Dentists Say These OTC Mouthguards Really Work (BuzzFeed – Latest).
Imagen: ☺ Lee J Haywood, BY-SA 2.0 (vía Openverse).
