Corría el año 2021 cuando, en la cumbre climática de Glasgow (conocida como COP26), prácticamente todos los líderes del mundo se comprometieron a “reducir gradualmente” el uso del carbón, uno de los combustibles fósiles más contaminantes y principal responsable de las emisiones que calientan el planeta. Sin embargo, medio lustro después, la realidad es justo la contraria: el carbón se está quemando más que nunca en la historia reciente.
De acuerdo con una investigación de The New York Times, la guerra entre Israel e Irán está siendo uno de los factores que empuja esta tendencia al alza. Los conflictos armados suelen generar inestabilidad en los mercados energéticos, encarecer o interrumpir el suministro de otros combustibles como el gas natural y el petróleo, y orillar a distintos países a recurrir al carbón como fuente de energía más accesible o barata para mantener funcionando sus economías.
Esta situación pone en jaque los compromisos climáticos internacionales y evidencia lo frágiles que pueden ser los acuerdos multilaterales cuando se enfrentan a crisis geopolíticas. Mientras la comunidad internacional seguía discutiendo cómo reducir las emisiones de carbono, el mundo real —marcado por guerras, tensiones comerciales y necesidades energéticas urgentes— tomó un camino distinto.
Si quieres conocer más detalles sobre cómo esta guerra está reconfigurando el mapa energético global y qué implicaciones tiene para la crisis climática, te invitamos a leer la nota completa en The New York Times.
Fuente original
rss.nytimes.com
Leer la nota original: The Iran War Is Pushing Global Coal Use to Record Highs
Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: futureatlas.com, BY 2.0 (vía Openverse).
