Un grupo de científicos descubrió lo que podría ser la evidencia más antigua conocida del consumo humano de sustancias psicoactivas. El hallazgo proviene del análisis de dientes fosilizados pertenecientes a un cazador-recolector que habitó lo que hoy es Indonesia hace aproximadamente 25,000 años.
Según el estudio, esta persona habría mascado con regularidad nueces de betel, una semilla que crece en una palma originaria del sur y sureste de Asia. Si nunca has escuchado hablar de ella, no te preocupes: aunque es prácticamente desconocida en México, en países como India, Indonesia, Papúa Nueva Guinea y varias naciones del Pacífico es una costumbre muy extendida, comparable a como aquí se acostumbra el café o el tabaco. Al masticarla, generalmente envuelta en una hoja y mezclada con cal, libera compuestos que actúan como estimulante leve, produciendo una sensación de alerta y euforia parecida a la que provoca la nicotina o la cafeína.
Lo relevante de este descubrimiento es que empuja miles de años atrás la línea de tiempo que teníamos sobre cuándo los humanos comenzaron a buscar deliberadamente sustancias que alteraran su estado mental, mucho antes de que existiera la agricultura o las primeras civilizaciones que conocemos.
Si te interesa conocer más detalles sobre cómo los investigadores llegaron a esta conclusión, te recomendamos leer la nota original de The New York Times.
Fuente original
rss.nytimes.com
Leer la nota original: Scientists Discover the Earliest Evidence of Drug Use in Really Old Teeth
Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: BioDivLibrary, BY 2.0 (vía Openverse).
