La fiscalía de Dortmund, en Alemania, confirmó que investiga a un hombre de 105 años señalado de haber sido cómplice de múltiples asesinatos cuando trabajó como guardia en el campo de prisioneros de guerra nazi Stalag 326 VI K, ubicado en Senne, al noroeste del país. Este campo fue uno de los más grandes usados por el régimen nazi para retener a soldados soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial, y se calcula que entre 180 mil y 200 mil prisioneros pasaron por ahí, muchos de los cuales murieron por maltrato, hambre y condiciones inhumanas. De hecho, decenas de miles de ellos siguen enterrados en el lugar.
La fiscal Sonja Frodermann explicó que existía un caso similar contra otro exguardia del mismo campo, pero éste murió hace unos meses a los 99 años sin llegar a juicio. Ambos casos reflejan lo complicado que resulta, más de 80 años después del conflicto, procesar a los pocos sospechosos que aún viven, ya que la mayoría ya falleció. Cabe señalar que en Alemania no existe prescripción para los delitos de asesinato o complicidad en asesinato desde 1979, precisamente para permitir que estos crímenes de la era nazi puedan perseguirse sin límite de tiempo.
Casos como éste no son inéditos: en 2022, un exguardia de 101 años fue condenado a cinco años de prisión por un campo de concentración, aunque murió antes de cumplir la sentencia. Ese mismo año, una exsecretaria de otro campo, de 99 años, también fue declarada culpable.
Te invitamos a leer la nota original de la BBC para conocer más detalles sobre este caso.
Fuente: 105-year-old investigated for crimes at Nazi PoW camp in Germany (feeds.bbci.co.uk).
Imagen: LIONEL-ARTS, BY-SA 2.0 (vía Openverse).
