Kenia registró su primer caso de Ébola en la historia y la noticia encendió las alarmas sobre qué tan efectivos son realmente sus controles sanitarios en fronteras y aeropuertos. El paciente, procedente de la República Democrática del Congo, murió el lunes en un hospital de Nairobi, la capital del país.
Según reveló el jefe del Centro Africano para el Control y Prevención de Enfermedades (algo así como el “CDC africano”), el hombre ya llevaba un mes enfermo cuando recorrió varias ciudades congolesas, manejó hasta Uganda y después voló a Kenia, sin que nadie detectara su condición en ningún punto del trayecto. Un funcionario de salud keniano explicó que probablemente logró pasar los filtros porque tomaba medicamentos que disimulaban sus síntomas.
El Ébola se contagia por contacto con fluidos corporales infectados, como sangre o vómito, y el brote actual en el Congo —causado por una variante poco común del virus, sin vacuna ni tratamiento aprobados— comenzó en mayo pasado. Ante el caso detectado en Kenia, las autoridades ya aislaron a diez contactos cercanos del fallecido y buscan rastrear a otras 57 personas con las que pudo haber tenido contacto.
El gobierno keniano asegura que ha reforzado la vigilancia en puntos fronterizos y que ya se han revisado a más de 650 mil viajeros, aunque médicos locales reconocen que han existido “fallas” evidentes en los cruces con países vecinos. Mientras tanto, se evalúa convertir unas instalaciones militares —antes destinadas a un polémico proyecto de tratamiento respaldado por Estados Unidos— en el primer hospital especializado en enfermedades infecciosas de la región.
Si quieres conocer todos los detalles de este caso, te invitamos a leer la nota original de la BBC.
Fuente: Ten people linked to Kenya's first-ever Ebola case quarantined as screening concerns grow (feeds.bbci.co.uk).
Imagen: DFID – UK Department for International Development, BY 2.0 (vía Openverse).
