¿Alguna vez has fantaseado con volverte invisible como la Mujer Invisible de los Cuatro Fantásticos o el Hombre Invisible de H.G. Wells? Resulta que la ciencia detrás de ese superpoder tiene mucho que ver con cómo viaja la luz, y algunos animales ya lo logran a su manera.
Según explica la ecóloga visual Kate Feller, de Union College en Nueva York, vemos los objetos porque la luz rebota en ellos hacia nuestros ojos. Entre más luz atraviese algo sin alterarse, más difícil es verlo. Por eso criaturas como el pez gato fantasma (Kryptopterus vitreolus) son casi transparentes: carecen de pigmentos de color y hasta su estómago, delgado y tubular, ayuda a ocultar lo que comen. Sin embargo, ni ellos logran la invisibilidad total, pues sus ojos y su sangre, rica en hemoglobina, siguen siendo visibles.
Otro truco lo usa la mariposa de alas de cristal (Greta oto), cuyas alas tienen menos escamas reflejantes y diminutas protuberancias de cera que suavizan el paso de la luz, evitando destellos.
La Mujer Invisible, en cambio, usa una estrategia distinta: desvía los rayos de luz para que ni siquiera toquen su cuerpo. Desde 2006, científicos han intentado crear capas de invisibilidad con esta lógica, pero los materiales actuales son caros, limitados a un solo color de luz y bloquean la visión de quien los usa.
Te invitamos a leer la nota original en Science News para conocer todos los detalles de esta fascinante exploración sobre la luz y la invisibilidad.
Fuente: To turn invisible, we need to tweak the path light travels (Science News).
Imagen: wbaiv, BY-SA 2.0 (vía Openverse).
