¿Los carros eléctricos marean más a los pasajeros?

¿Los carros eléctricos marean más a los pasajeros?

Lola Baird, una joven de 24 años de Londres, nunca había sufrido de mareo en carros hasta que su novio compró un vehículo eléctrico hace dos años. Desde entonces, los viajes largos se le complicaron tanto que ha terminado vomitando junto al carro, y hasta le pidió a su pareja que cambiara de vehículo. Su caso no es único: de acuerdo con un reportaje de la BBC, varias personas en Reino Unido notan que ellos o sus hijos se marean más como pasajeros de autos eléctricos, aunque muchos conductores aseguran no haber tenido ese problema.

Especialistas consultados confirman que el tema empieza a llamar la atención médica. Nicholas Hac, neurólogo del Northwestern Medicine en Chicago y experto en mareo y vértigo, comenta que escucha esta queja de sus pacientes con frecuencia, alrededor de dos casos al mes relacionados directamente con autos eléctricos. Sin embargo, otros investigadores, como Bill Yates de la Universidad de Pittsburgh, advierten que todavía no hay suficientes estudios serios y que la evidencia disponible es mayormente anecdótica.

Un caso que llama la atención es el de Mark Quigg, quien compró un auto eléctrico por su bajo costo de mantenimiento y terminó notando que su hija de 9 años, que antes solo se mareaba en viajes larguísimos, ahora se siente mal hasta en trayectos cortos de 30 minutos. Mientras tanto, la marca china XPeng ya reconoció públicamente el fenómeno, atribuyéndolo a la forma en que están diseñados estos vehículos. Según los expertos, el mareo ocurre cuando hay un desajuste entre lo que ven nuestros ojos, lo que percibe el oído interno y lo que sienten otras partes del cuerpo, aunque aún falta entender por qué los eléctricos podrían acentuar este efecto.

Si te interesa conocer más detalles sobre esta curiosa tendencia, te invitamos a leer la nota original de la BBC.

Fuente: EV drivers love their cars, but some passengers feel sick – this could be why (feeds.bbci.co.uk).

Imagen: twm1340, BY-SA 2.0 (vía Openverse).