Según la tradición de la antigua Roma, la ciudad fue fundada por un rey criado por una loba después de ser abandonado por los dioses. Esa dinastía de monarcas habría terminado siglos después con un gobernante recordado por su soberbia y abuso de poder. Entre Rómulo, el primer rey mítico, y Tarquinio el Soberbio, el último, hubo otros cinco soberanos, cada uno asociado con alguna aportación clave a la vida romana, desde las instituciones religiosas hasta la organización política.
La pregunta que han hecho historiadores durante siglos es si estos personajes existieron realmente o si fueron inventados para explicar procesos cuyo origen genuino se había perdido con el tiempo. El historiador Christopher Smith, invitado al podcast de HistoryExtra, explica que esa disyuntiva entre mito y realidad es demasiado simplista, pues estos relatos podrían reflejar verdades importantes aunque no sean estrictamente precisos.
Uno de los grandes problemas para los historiadores es la distancia temporal: la tradición sitúa la fundación de Roma en el año 753 antes de Cristo, pero el primer historiador romano, Fabio Pictor, escribió hasta el año 200 antes de Cristo, es decir, varios siglos después de los hechos que narra. Además, su obra solo sobrevive en fragmentos citados por autores posteriores, a diferencia de historiadores griegos como Tucídides, quien escribió sobre guerras que vivió en persona.
Pese a estas dudas, la secuencia de los reyes tiene una estructura reconocible: Rómulo habría fundado el aparato militar y político de Roma, mientras que su sucesor, Numa Pompilio, le habría dado a la ciudad sus instituciones religiosas. Si te interesa conocer a fondo las historias de estos siete reyes legendarios y el debate histórico detrás de ellos, te invitamos a leer la nota completa en HistoryExtra.
Fuente: Ancient Rome's founding fathers: the extraordinary stories of the city's first kings (HistoryExtra).
Imagen: laszlo-photo, BY 2.0 (vía Openverse).
