Mercurio se encoge más rápido de lo que se pensaba

Mercurio se encoge más rápido de lo que se pensaba

Mercurio, el planeta más cercano al Sol y el más pequeño del sistema solar, tiene un secreto escrito en su propia piel: se está encogiendo. Y según nuevas estimaciones, lo está haciendo más rápido de lo que los astrónomos habían calculado hasta ahora.

La clave para medir esta contracción está en las arrugas que cubren la superficie del planeta, unas formaciones geológicas conocidas como escarpas lobuladas. Se trata de crestas y pliegues que se forman quiere que el interior de Mercurio se enfría poco a poco. Al perder calor, el núcleo del planeta se contrae, y como la corteza rocosa no puede estirarse ni encogerse con la misma facilidad, termina arrugándose, algo parecido a lo que le pasa a una manzana cuando se seca y su cáscara se frunce.

Durante años, los científicos han usado estas marcas superficiales como una especie de bitácora geológica para calcular cuánto ha disminuido el diámetro de Mercurio desde su formación. Los nuevos cálculos, sin embargo, sugieren que el proceso de enfriamiento y contracción avanza a un paso más acelerado de lo que se pensaba, lo que obliga a los expertos a replantear sus modelos sobre la evolución térmica del planeta.

Entender cómo se enfría y se transforma Mercurio con el tiempo ayuda a los científicos a comprender mejor la historia geológica de los planetas rocosos, incluida la Tierra. Te invitamos a leer la nota original en The New York Times para conocer más detalles sobre este hallazgo.

Fuente original

rss.nytimes.com

Versión en español elaborada con asistencia de IA.

Imagen: NASA/JPL/University of Arizona.