Cada octubre llega la temporada de los Nobel, esos premios que reconocen descubrimientos capaces de cambiar por completo la manera en que entendemos el mundo. Este año, el Instituto Karolinska de Estocolmo otorgó el Nobel de Fisiología o Medicina a tres investigadores —Peter Hegemann, Georg Nagel y Karl Deisseroth— por desarrollar la optogenética, una herramienta que permite prender o apagar neuronas específicas usando simplemente luz.
La historia detrás de este hallazgo comenzó, curiosamente, en un alga unicelular llamada Chlamydomonas. A inicios de los años 2000, Hegemann y Nagel descubrieron en el ‘ojo’ de esta alga una proteína bautizada como channelrhodopsin, que al recibir luz se abre como si fuera un poro y deja pasar iones, generando un impulso eléctrico que mueve al organismo.
Deisseroth, neurocientífico de la Universidad de Stanford, tomó ese hallazgo y lo llevó más allá: insertó el gen de esta proteína en neuronas de ratones vivos y, con ayuda de fibras ópticas conectadas al cráneo, logró controlar sus movimientos con destellos de luz azul. Así nació la optogenética, una técnica que desde entonces ha permitido a los científicos conectar circuitos cerebrales específicos con comportamientos concretos, algo que antes era prácticamente imposible de estudiar con tanta precisión.
Este avance ha revolucionado la neurociencia moderna y abrió la puerta a entender mejor enfermedades neurológicas. Te invitamos a leer la nota original de Science News para conocer todos los detalles de este y otros premios Nobel de ciencia de este año.
Fuente: Here’s a look at the Nobel Prizes for science (Science News).
Imagen: Daadi, BY-ND 2.0 (vía Openverse).
