Un grupo de científicos elaboró el mapa más completo hasta ahora sobre la salud de ríos y arroyos en los 48 estados continentales de Estados Unidos, y los resultados no son muy alentadores: solo el 6% de esas corrientes está en buen estado y, al mismo tiempo, cuenta con protección real. La buena noticia es que muchas otras podrían recuperarse con una sola intervención bien dirigida.
El trabajo, publicado en la revista PLOS One, tardó cuatro años y evaluó una tercera parte de los ríos del país usando cuatro criterios: qué tan conectada está su red (si peces y otras especies pueden moverse libremente), el estado de sus llanuras de inundación y calidad del agua, su caudal, y qué tanto se ha alterado su flujo natural, por ejemplo debido a represas. Y es que ahí radica buena parte del problema: más de 150 mil represas han fragmentado los ríos estadounidenses, cortando el paso de peces hacia zonas de reproducción y refugios de agua fría, justo cuando el cambio climático ya modifica temperaturas y caudales.
Los ríos más saludables se concentran en la costa del Pacífico, el norte de las Rocallosas y el sureste del país, mientras que los más vulnerables están en los desiertos del suroeste, las Grandes Llanuras y el sur de Nueva Inglaterra. A diferencia de lo que ocurre en tierra firme, los investigadores notaron que la salud de un río no garantiza que alguien lo esté cuidando, lo que abre la puerta a nuevas estrategias de conservación.
Si te interesa el tema, te invitamos a leer la nota original en Science News para conocer todos los detalles.
Fuente: A new map points out U.S. rivers most worth protecting (Science News).
Imagen: USFWS/Southeast, BY 2.0 (vía Openverse).
