Por qué la ketamina deja inmóviles a algunos usuarios

Por qué la ketamina deja inmóviles a algunos usuarios

La ketamina es un anestésico disociativo que desde hace décadas se usa en hospitales, tanto en humanos como en animales, por su capacidad de bloquear el dolor sin necesariamente hacer perder la conciencia por completo. En años recientes también ganó popularidad como droga recreativa y, en dosis bajo supervisión médica, como tratamiento experimental para la depresión resistente.

Sin embargo, cuando se consume en polvo y en dosis potentes fuera de un entorno clínico, puede provocar un efecto mucho más extremo: dejar a la persona casi paralizada, en un estado que algunos especialistas describen como cercano a la catatonia. Es decir, el usuario permanece consciente o semiconsciente, pero incapaz de moverse o reaccionar con normalidad a su entorno.

De acuerdo con un reportaje reciente, este efecto inmovilizador parece ser particularmente frecuente entre quienes prueban la sustancia por primera vez, lo que sugiere que la tolerancia del cuerpo y la experiencia previa con el fármaco influyen en qué tan fuerte es la reacción. Esto resulta relevante no solo para quienes la consumen de forma recreativa, sino también para médicos que buscan entender mejor sus mecanismos cerebrales y los riesgos asociados a su uso fuera de contextos controlados.

Si quieres conocer más detalles sobre esta investigación y lo que revela sobre el funcionamiento de la ketamina en el cerebro, te invitamos a leer la nota completa en la fuente original.

Fuente: Why Ketamine Immobilizes Some Users (rss.nytimes.com).

Imagen: jmd41280, BY-ND 2.0 (vía Openverse).