Un grupo de científicos encontró indicios de que la psilocibina, la sustancia psicoactiva que se encuentra en los llamados “hongos mágicos”, podría ayudar a prevenir el daño en los nervios que provoca la quimioterapia. La investigación, todavía en etapa preliminar, se realizó en ratones, pero los autores se mostraron optimistas de que los resultados también se repliquen en personas.
El efecto secundario que buscan combatir se conoce como neuropatía periférica inducida por quimioterapia: un daño en los nervios que puede provocar dolor, hormigueo, entumecimiento y debilidad en manos y pies. Es una de las complicaciones más comunes y molestas para quienes reciben tratamientos oncológicos, y en muchos casos persiste incluso después de terminar la quimioterapia, afectando la calidad de vida de los pacientes.
La psilocibina ya se estudia desde hace años como posible tratamiento para la depresión y la ansiedad, sobre todo en pacientes con cáncer, pero este nuevo hallazgo abre la puerta a un uso distinto: proteger el sistema nervioso desde el inicio del tratamiento, no solo tratar el malestar emocional que a veces lo acompaña.
Con base en estos resultados en animales, los investigadores ya tienen programado el inicio de ensayos clínicos en personas este mismo mes, un paso clave para saber si el beneficio observado en el laboratorio realmente se traduce en alivio para pacientes humanos.
Te invitamos a leer la nota original en The New York Times para conocer más detalles del estudio.
Fuente original
rss.nytimes.com
Leer la nota original: Psilocybin May Prevent Nerve Damage Caused by Chemotherapy, Study Finds
Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: jurvetson, BY 2.0 (vía Openverse).
