Ratones con cerebro casi humano abren nuevas curas

Ratones con cerebro casi humano abren nuevas curas

Un equipo de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, desarrolló ratones genéticamente modificados que nacen sin la mayor parte de la corteza cerebral y el hipocampo, estructuras clave para el movimiento, el aprendizaje y la memoria. Ese espacio vacío, aunque los animales mostraban algunas fallas de comportamiento, resultó sorprendentemente funcional y sirvió para trasplantarles pequeños organoides: grupos de neuronas humanas cultivadas en laboratorio a partir de células madre.

En 25 de 29 intentos, el tejido humano logró establecerse y, en solo tres meses, creció casi cinco veces su tamaño original hasta ocupar más del 90% de la corteza del ratón. Ahí se formaron tipos de neuronas muy difíciles de obtener en un simple plato de laboratorio, y las células humanas terminaron conectándose de forma extensa con el sistema nervioso del roedor.

Con este modelo, los científicos simularon parálisis cerebral al privar de oxígeno a los ratones trasplantados: el tejido humano mostró daño celular y los animales desarrollaron problemas para caminar y coordinar sus extremidades, tal como ocurre en personas con esta condición. Los investigadores planean usar la técnica para estudiar demencia frontotemporal y formas genéticas de autismo, aunque expertos externos ya señalan que el alto grado de “humanización” del cerebro del ratón abre un debate ético importante.

Si quieres conocer todos los detalles de este hallazgo publicado en la revista Nature, puedes leer la nota original de Science News.

Fuente original

Science News

Versión en español elaborada con asistencia de IA.

Imagen: jurvetson, BY 2.0 (vía Openverse).