El sábado pasado, un grupo de soldados amotinados tomó una base militar estratégica en Niamey, capital de Níger. Para recuperar el control, la junta militar que gobierna el país recurrió a un aliado cada vez más presente en la región: Rusia. Según reportó la BBC, efectivos del Africa Corps —el cuerpo militar ruso que sustituyó al famoso Grupo Wagner tras la muerte de su líder— apoyaron a las fuerzas leales para retomar la base aérea 101, ubicada en el aeropuerto internacional Diori Hamani.
A diferencia de Wagner, que operaba como compañía privada y le daba a Moscú cierto margen para negar su implicación, el Africa Corps depende directamente del Ministerio de Defensa ruso. Se calcula que tiene entre 200 y 300 hombres en Níger, encargados de dar apoyo de combate y entrenamiento militar.
Analistas citados por la BBC señalan que este episodio confirma que el papel de Rusia en el Sahel va más allá de combatir a grupos yihadistas: se ha convertido en garante de la supervivencia política de estas juntas militares en Níger, Malí y Burkina Faso. Esto ocurre justo cuando persisten los ataques de grupos vinculados a al-Qaeda y al Estado Islámico, y crecen las tensiones internas dentro de las fuerzas armadas nigerinas, que se sienten desatendidas por su propio gobierno.
Te invitamos a leer la nota completa de la BBC para conocer más detalles sobre esta relación cada vez más estrecha entre Rusia y los regímenes militares del Sahel.
Fuente original
feeds.bbci.co.uk
Versión en español elaborada con asistencia de IA.
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