En la Tierra sabemos que los sismos pueden provocar derrumbes de piedras en laderas, pero ahora hay evidencia de que lo mismo pasa en Marte. Un grupo de científicos comparó fotografías de alta resolución del planeta rojo tomadas antes y después de un marsismo (así se les llama a los sismos marcianos) y encontraron 27 nuevas marcas en el terreno, cada una formada por decenas o cientos de rastros dejados por rocas que rodaron cuesta abajo.
Los datos vienen de la misión InSight, el módulo que la NASA mandó a Marte en 2018 y que durante cuatro años registró más de mil marsismos con su sismómetro. Muchos de esos temblores se originaron cerca de Cerberus Fossae, una zona ubicada justo al norte del ecuador marciano, llena de pendientes, grietas y rocas sueltas. Los investigadores se concentraron en un sismo ocurrido en julio de 2019 y, al comparar imágenes de ese año con otras de diciembre de 2020, hallaron que la cantidad de rastros nuevos fue muchísimo mayor a lo normal: antes solían aparecer apenas dos al año.
Aunque quedan dudas —como por qué todas las rocas cayeron del lado norte de un valle y no del sur, donde hay más piedras—, el hallazgo es valioso porque estos derrumbes podrían usarse como una señal indirecta de actividad sísmica en lugares donde no hay instrumentos de medición, algo útil si algún día se planean asentamientos humanos en el planeta.
Si quieres conocer más detalles de esta investigación, puedes leer la nota original de Science News.
Fuente: A quake on Mars may have set these rocks rolling (Science News).
Imagen: mariagatmariagat, PDM 1.0 (vía Openverse).
