El Día D, la gigantesca operación militar aliada que en junio de 1944 marcó el principio del fin de la Segunda Guerra Mundial, pudo haber terminado en catástrofe de no ser por el trabajo de un grupo de meteorólogos que se atrevió a contradecir los planes originales del alto mando. Así lo recuerda una nueva película titulada Pressure, que llega a las salas de cine y dramatiza los tensos días previos al desembarco en las playas de Normandía, Francia, cuando el clima literalmente tenía en sus manos el futuro de la guerra.
Según cuenta la historiadora Catherine Ross en un artículo publicado por HistoryExtra, el sitio especializado en historia de la revista BBC History, la fecha original para el desembarco no era la que finalmente se usó. Un pronosticador escocés jugó un papel clave al advertir a los generales aliados sobre condiciones climáticas que podían poner en riesgo toda la operación, obligando a un cambio de planes de último momento que resultaría decisivo.
El texto original, del que aquí solo tenemos el planteamiento inicial, promete recorrer cinco momentos de la historia en los que los pronósticos del clima —o la falta de ellos— cambiaron el curso de eventos determinantes, mostrando cómo algo tan cotidiano como saber si lloverá o hará viento puede definir el destino de miles de vidas y el rumbo de una guerra mundial.
Si te interesa conocer a detalle esta historia y los otros episodios donde el clima fue protagonista, te invitamos a leer la nota original en HistoryExtra.
Fuente: D-Day could have ended in disaster – but one Scottish hero changed everything (HistoryExtra).
Imagen: New York National Guard, BY-ND 2.0 (vía Openverse).
