La más reciente edición de London Fashion Week estuvo marcada por los reencuentros. Alexander McQueen, la firma británica que durante 25 años había mostrado sus colecciones en París, regresó a casa con un desfile que combinó cortes severos con un romanticismo oscuro muy característico de la marca, incluyendo cuernos de diablo, corsés de encaje y vestidos con calaveras de cota de malla, todo bajo la dirección creativa de Seán McGirr.
Por su parte, Mulberry volvió a la pasarela después de nueve años de ausencia, con Christopher Kane debutando como diseñador y apostando fuerte por el cuero en abrigos, faldas y mocasines, además de retomar el icónico bolso Baywater de la casa. Laura Weir, directora del British Fashion Council, comentó que el objetivo de esta temporada fue reposicionar a Londres no solo como cuna del diseño británico, sino como un motor de creatividad y crecimiento comercial.
Entre las tendencias que dominaron las pasarelas destacó la estética “messy girl” o “chica desarreglada”, una respuesta directa al llamado “lujo silencioso” que reinó en redes sociales el año pasado, con looks que mezclan colores pastel, flores y texturas en combinaciones deliberadamente caóticas. También se coló el “gardening-core”, una nueva versión del cottage-core que cambia el gingham y las canastas de mimbre por delantales, gabardinas y materiales resistentes al agua, como si acabaras de salir del jardín. Otra tendencia fue la “diosa moderna”, inspirada en la Antigua Grecia y en el estreno de la película La Odisea, con drapeados etéreos y siluetas fluidas.
Si quieres conocer más detalles sobre estas tendencias y las firmas que las presentaron, te invitamos a leer la nota original de la BBC.
Fuente: London Fashion Week 2026: The five trends we'll see in spring (feeds.bbci.co.uk).
Imagen: BeautifulPlanningMarketing&PR, BY-ND 2.0 (vía Openverse).
