Durante años, algunos astrónomos propusieron que ciertas estrellas raras del halo de la Vía Láctea —la zona exterior de nuestra galaxia llena de estrellas antiguas con pocos elementos pesados— debieron formarse a partir de hipernovas, un tipo de explosión estelar mucho más energética que una supernova normal. La pista estaba en la mezcla inusual de elementos químicos que contienen estas estrellas, algo que no parecía cuadrar con eventos cósmicos más comunes.
Sin embargo, un nuevo estudio publicado en septiembre en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society cuestiona esa teoría. Según explica el astrofísico Ralph Schönrich, de University College London, los modelos anteriores asumían que el material expulsado por una supernova se mezclaba de manera uniforme con el gas que después forma nuevas estrellas. El problema es que, en realidad, estas explosiones distribuyen los elementos de forma irregular: por ejemplo, el oxígeno puede concentrarse en una dirección y el níquel en otra.
Al tomar en cuenta esta mezcla desigual, el equipo de investigadores creó un modelo matemático que logró reproducir las proporciones de elementos observadas en esas estrellas extrañas, sin necesidad de invocar hipernovas.
No todos están completamente convencidos. La astrónoma Anna Frebel, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), considera que tanto las supernovas comunes como las hipernovas siguen siendo explicaciones plausibles. Aun así, coincide en que el hallazgo es un buen recordatorio para no apresurarse a declarar que un fenómeno estelar es único.
Si te interesa profundizar en cómo los científicos rastrean el origen de las estrellas a través de su composición química, te invitamos a leer la nota completa en Science News.
Fuente: Are hypernovas real? (Science News).
Imagen: NASA Goddard Photo and Video, BY 2.0 (vía Openverse).
