Hay casos de la vida real que parecen sacados de una serie de misterio, y lo más sorprendente es que a veces la clave para resolverlos viene de los lugares menos esperados. BuzzFeed recopiló varios ejemplos de evidencia forense poco común que ayudó a condenar a los responsables de crímenes graves.
Uno de los casos más curiosos ocurrió en 2013, cuando David Hilder fue declarado culpable de descuartizar el cuerpo de su amigo David Guy. La pista clave fue encontrar pelo de gato en una cortina que envolvía el torso de la víctima: el pelaje coincidía exactamente con el de la mascota de Hilder.
Otro caso impactante es el de Connie Dabate, asesinada en su casa en 2015. Su esposo Richard inventó una coartada sobre un supuesto asaltante, pero los datos de movimiento de su propio Fitbit (un reloj inteligente para hacer ejercicio) demostraron que ella seguía caminando por la casa una hora después de cuando él aseguraba que había sido atacada. Richard cumple actualmente una condena de 65 años de prisión.
También está el extraño caso de la botánica forense Patricia Wiltshire, quien en 2005 logró reconstruir el recorrido de un asesino analizando el crecimiento de unas ortigas pisadas cerca del lugar donde se hallaron los cuerpos de dos niñas en Inglaterra, y confirmó la conexión gracias al polen hallado en los zapatos y el carro del culpable.
Estos son solo algunos ejemplos de los 16 casos reunidos en la nota original, que incluye desde una novela que delató a su propio autor hasta la participación de una psíquica de Salem. Si quieres conocer todos los detalles, no te pierdas la nota completa.
Fuente: Cat Hair, A Salem Witch, And 14 Other Unusual Pieces Of Evidence That Solved Murders, Abductions, And Other True Crime Cases (BuzzFeed – Latest).
Imagen: Clearly Ambiguous, BY 2.0 (vía Openverse).
