¿Alguna vez te has preguntado si tomar una siesta es bueno o malo para tu salud? Resulta que la ciencia todavía no tiene una respuesta clara, según reporta Science News. Durante años, los investigadores del sueño se han enfocado casi exclusivamente en el sueño monofásico, es decir, dormir de corrido entre siete y nueve horas por noche. Pero millones de personas alrededor del mundo duermen distinto: adolescentes, papás primerizos, mujeres en la menopausia, trabajadores de turnos nocturnos y gente que vive en climas calurosos suelen combinar el sueño nocturno con siestas.
Un ejemplo interesante viene de Omán, país de mayoría musulmana, donde muchas personas se levantan antes del amanecer para rezar y después vuelven a dormir o toman una siesta por la tarde. Este patrón no es exclusivo de países musulmanes: durante la Edad Media, los europeos también dormían en dos tramos, según documenta el historiador A. Roger Ekirch en su libro de 2006 sobre el sueño en tiempos pasados.
El problema, señalan los investigadores en dos estudios publicados en agosto en las revistas Brain Medicine y Sleep Health, es que tratar todas las siestas como si fueran iguales ha generado resultados contradictorios: unos estudios dicen que dañan la salud y otros que la benefician. La experta Line Victoria Moen, del Instituto Nacional de Salud Ocupacional de Noruega, advierte que la evidencia sigue siendo demasiado fragmentada para dar recomendaciones confiables a quienes no logran dormir de corrido, como los trabajadores de turnos rotativos.
Si te interesa profundizar en cómo dormimos y qué tan flexible puede ser el descanso ideal, te invitamos a leer la nota completa en Science News.
Fuente original
Science News
Leer la nota original: To nap or not to nap? Science is still waking up to the question
Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: JustineTheQueen, BY 2.0 (vía Openverse).
