Seguramente usas internet todos los días sin pensar en los enormes edificios que lo hacen posible. Los centros de datos son esas bodegas gigantescas llenas de servidores y chips avanzados que permiten que funcionen cosas como tu correo, tus búsquedas en línea, el streaming y, cada vez más, herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT o Claude.
El problema es que estos centros están creciendo a una velocidad impresionante. Actualmente existen alrededor de 12,250 en el mundo, comparados con unos 8,000 que había en 2021. Estados Unidos concentra la mayor cantidad, seguido de Europa, donde el Reino Unido y Alemania van a la cabeza. Algunos de estos complejos son tan grandes que podrían compararse con 140 campos de futbol, y los que están en construcción serán todavía más grandes.
Todo ese tamaño tiene un costo: en conjunto, los centros de datos consumen más electricidad que un país entero como Francia, además de grandes cantidades de agua para enfriar sus sistemas. Esto ha encendido alarmas sobre escasez de agua, aumento en las tarifas de luz y más contaminación, sin contar las quejas por el ruido constante que generan.
Por eso, la molestia ciudadana crece en varios países, incluido México, además de Estados Unidos, Francia, Indonesia y el Reino Unido. En Estados Unidos, el tema incluso se ha vuelto parte del debate político antes de las elecciones intermedias del 3 de noviembre.
Si quieres conocer todos los detalles de esta historia, te invitamos a leer la nota original de la BBC.
Fuente: Big, noisy and coming to a town near you – why the data centre backlash is growing (feeds.bbci.co.uk).
Imagen: Cory M. Grenier, BY-SA 2.0 (vía Openverse).
