Un equipo de arqueólogos se topó con un hallazgo que por ahora no tiene explicación clara: fosas comunes en un antiguo asentamiento agrícola de la Edad de Piedra, ubicado en lo que hoy es Eslovaquia, país de Europa Central que en esa época ya tenía comunidades dedicadas al cultivo y la vida en aldeas. Lo inquietante es que decenas de los esqueletos encontrados en estas fosas no tienen cabeza, y los cráneos correspondientes simplemente no aparecen por ningún lado.
El descubrimiento ha dejado a los investigadores con más preguntas que respuestas. No se sabe con certeza si estas personas fueron decapitadas como parte de algún ritual, si murieron por otras causas y sus cráneos se removieron después, o si existe alguna otra explicación cultural detrás de esta práctica tan particular. Tampoco está claro qué pasó con las cabezas faltantes: si fueron enterradas en otro lugar, usadas en ceremonias aparte o si simplemente se perdieron con el paso de los siglos.
Este tipo de hallazgos resulta fascinante porque nos recuerda lo poco que realmente sabemos sobre las costumbres funerarias y rituales de las sociedades prehistóricas, incluso cuando contamos con evidencia física tan contundente. Los especialistas seguirán analizando los restos para tratar de armar el rompecabezas.
Si te interesa el tema, te invitamos a leer la nota original completa en The New York Times para conocer más detalles de esta investigación.
Fuente: Dozens of Headless Skeletons Pose a Macabre Mystery (rss.nytimes.com).
Imagen: Des Colhoun.
