Jennifer Saterdal cuenta en BuzzFeed una historia familiar que marcó su vida para siempre. En el verano de 1985, cuando tenía 8 años, ella y su hermano Sal, de 6, fueron internados en un hospital de Florida con fiebre alta, manchas rojas en la piel, sensibilidad a la luz y un cansancio tan extremo que apenas podían levantarse. Los médicos no encontraban respuestas: todos los estudios salían sin resultados claros y el panorama se veía cada vez más grave.
Fue su abuela Beverly, una secretaria sin formación médica, quien dio con la clave. Mientras leía una de sus revistas en casa, se topó con un artículo que describía síntomas idénticos a los de sus nietos: se trataba de la fiebre manchada de las Montañas Rocosas, una infección bacteriana transmitida por la picadura de garrapatas infectadas y que puede ser mortal si no se trata a tiempo. Sin dudarlo, tomó la revista y manejó hasta el hospital para hablar con los doctores.
Horas después, el equipo médico decidió tratar a los niños para esa enfermedad, ya que no tenían nada que perder. El diagnóstico resultó correcto y ambos lograron recuperarse, aunque Jennifer estuvo anémica varios meses y repitió el año escolar. Décadas más tarde, la autora reflexiona sobre cómo su abuela confió en su instinto pese a no tener credenciales médicas, simplemente porque prestaba atención al mundo que la rodeaba.
Si quieres conocer la historia completa y cómo esta experiencia marcó la relación de la autora con su abuela, te invitamos a leer la nota original en BuzzFeed.
Fuente: My Grandmother Saved Our Lives With A Magazine Article (BuzzFeed – Latest).
Imagen: Karen Roe, BY 2.0 (vía Openverse).
