Andre McKechnie, de 54 años, cumple una condena de por vida en el estado australiano de Victoria por asesinar a un desarrollador inmobiliario en los años noventa. Desde su celda, demandó al Departamento de Justicia y Correccionales argumentando que la prohibición de consumir Vegemite —vigente desde 2006— le negaba el derecho a ‘disfrutar su cultura como australiano’.
El Vegemite es una pasta oscura y salada hecha a base de levadura que se unta en el pan, algo así como un emblema gastronómico en Australia desde que se creó en Melbourne en 1923, como respuesta local al Marmite británico. Pero dentro de las prisiones tiene mala fama: su olor tan fuerte puede confundir a los perros entrenados para detectar drogas, y los reclusos la han usado para disfrazar sustancias prohibidas o incluso para fermentar alcohol de manera casera.
Un juez de la Corte Suprema rechazó el reclamo de McKechnie, señalando que sus ‘derechos culturales están limitados principalmente por el hecho de que fue sentenciado a prisión’. El producto también está vetado en cárceles de Queensland, Australia del Sur y Tasmania.
Curiosamente, el Vegemite ya había generado otro escándalo internacional en 2023, cuando un café australiano en Canadá fue obligado a retirarlo de sus estantes por no cumplir con regulaciones sanitarias locales, hasta que el propio primer ministro australiano salió a defenderlo públicamente.
Si quieres conocer todos los detalles de este curioso caso judicial, puedes leer la nota original de la BBC.
Fuente: Australian murderer loses bid to eat Vegemite in prison (feeds.bbci.co.uk).
Imagen: zieak, BY 2.0 (vía Openverse).
