Era un miércoles aparentemente normal cuando dos trenes de alta velocidad que viajaban de Madrid a Sevilla terminaron protagonizando uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años en España. Una falla en el sistema automático de señalización obligó a detener varios trenes en la misma vía, pero minutos después ocurrió lo que el propio ministro de Transporte español calificó como “imposible”: por error, se le dio luz verde a uno de los convoyes para seguir avanzando.
El tren, operado por la empresa estatal Renfe y con 397 pasajeros a bordo, chocó contra la parte trasera de otro tren de la compañía privada Iryo, que llevaba 147 personas. El impacto ocurrió entre los municipios de Mora y Orgaz, a unos 140 kilómetros (87 millas) al sur de Madrid.
Sobrevivientes relataron escenas de caos total: pasajeros lanzados por los aires, asientos desprendidos, maletas regadas por todos lados y hasta un fragmento de la vía que atravesó el techo de uno de los vagones. Algunos describieron fracturas, cortadas profundas y golpes severos en el pecho y las costillas. “Conté al menos ocho víctimas en ese vagón”, narró uno de los afectados, todavía visiblemente impactado.
Te invitamos a leer la nota original de la BBC para conocer más testimonios de quienes vivieron este accidente de cerca.
Fuente: Bloodied, dazed and angry – how passengers' rail journey turned to disaster in Spain (feeds.bbci.co.uk).
Imagen: Archives New Zealand, BY 2.0 (vía Openverse).
