De acuerdo con especialistas citados en el artículo original, la conquista mongola —ocurrida entre los años 1206 y 1337— es considerada por muchos historiadores como la guerra más devastadora en la historia de la humanidad. El conflicto consistió en una prolongada invasión del imperio mongol a través de Asia y partes de Europa del Este, principalmente en territorios rusos, chinos e indios. Aunque el grueso de la guerra terminó en el siglo XIII, sus efectos se extendieron hasta el siglo XIX, durante el Imperio mogol en la India.
El texto identifica tres causas principales detrás de esta expansión. La primera fue climática: entre 1180 y 1220, un descenso importante en las temperaturas redujo los pastizales disponibles para el ganado, obligando a los pueblos nómadas mongoles a buscar nuevos territorios. La segunda fue comercial, pues la dinastía Jin, que controlaba gran parte del comercio en el norte de China, redujo drásticamente el intercambio con los mongoles, quienes dependían de esos productos para sobrevivir. La tercera razón fue de carácter personal y espiritual: Gengis Kan, líder del imperio, creía —según sus tradiciones chamánicas— que había sido destinado por el cielo a conquistar el mundo.
Entre las batallas más relevantes destaca el Sitio de Bagdad en 1258, que marcó el fin de la Edad de Oro islámica al destruir mezquitas, textos y la infraestructura agrícola de la ciudad. También sobresale la Batalla de Zhongdu, en la actual China, donde los mongoles finalmente derrotaron a la dinastía Jin tras cuatro años de resistencia.
Quienes quieran conocer más detalles sobre estos episodios pueden consultar la nota original completa.
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