Desde niña, cuando visitó un pequeño museo de historia natural en Madison, Wisconsin, Gabriela Farfan supo que quería dedicarse a estudiar minerales. Le fascinaron sus formas y colores, y esa curiosidad la llevó a convertirse en geóloga. Hoy es curadora de gemas y minerales en el Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian, en Washington, D.C., uno de los museos más importantes de Estados Unidos.
Su especialidad se llama biomineralización: el proceso mediante el cual organismos como corales, moluscos y otros seres vivos construyen sus esqueletos, conchas y perlas a partir de minerales. Farfan analiza la estructura cristalina y la composición química de estos materiales para entender cómo se forman y qué historias esconden.
Por ejemplo, los corales van acumulando capas de carbonato de calcio con el paso del tiempo, y en cada una quedan atrapadas huellas químicas del océano. Gracias a técnicas como la espectroscopía de rayos X y Raman —que consisten en lanzar haces de luz sobre las muestras para “leer” su composición—, Farfan puede descifrar datos sobre estrés ambiental, brotes de enfermedades y cambios en la temperatura y el nivel del mar a lo largo de la historia.
Para ella, lo más importante es que la gente entienda que las piedras preciosas son tan naturales como las plantas o los huesos de otras exhibiciones: son creaciones espectaculares de la propia naturaleza. Si quieres conocer más sobre su trabajo, te invitamos a leer la nota original en Science News.
Fuente: What can minerals tell us about Earth’s past? This geologist is finding out (Science News).
Imagen: Robert M. Lavinsky.
