En la mitología nórdica existe un episodio escalofriante conocido como Fimbulwinter: un invierno interminable, sin veranos de por medio, que marca el preludio del Ragnarök, es decir, el fin del mundo y la caída de los dioses. Durante generaciones, este relato se consideró pura imaginación mitológica, parte del rico universo de leyendas que los pueblos escandinavos transmitieron de boca en boca mucho antes de que existieran los vikingos como los conocemos.
Sin embargo, una investigación reciente retomada por el sitio especializado HistoryExtra plantea una pregunta fascinante: ¿pudo este mito haber nacido de un desastre climático real? La teoría sugiere que grandes erupciones volcánicas, ocurridas siglos antes del periodo vikingo, habrían oscurecido el cielo y enfriado el clima en partes de Escandinavia de forma tan severa que los veranos prácticamente desaparecieron durante años.
Este tipo de catástrofes, documentadas en registros climáticos y en capas de hielo de otras partes del mundo, pudieron haber provocado hambrunas, migraciones forzadas y un profundo trauma colectivo entre las comunidades nórdicas de la época. Con el tiempo, esa memoria compartida de oscuridad y frío extremo pudo transformarse, de generación en generación, en el relato mítico del Fimbulwinter que después los vikingos heredaron como parte de su cosmovisión.
Si te interesa conocer a fondo esta intrigante conexión entre mito y ciencia, te invitamos a leer la nota completa en HistoryExtra.
Fuente: The Vikings had a terrifying myth about the end of the world. Was it inspired by a real deadly disaster? (HistoryExtra).
Imagen: .
