Durante más de 160 años, los carruajes tirados por caballos han sido parte del paisaje de Central Park, en Nueva York, y una de las actividades favoritas de los turistas que visitan la ciudad. Sin embargo, esa tradición está a punto de terminar: el Concejo de la ciudad votó esta semana a favor de prohibirlos a partir de junio de 2028, luego de años de presión de grupos defensores de los animales y de varios incidentes recientes.
La medida, conocida como “Ley de Romanch”, lleva el nombre de un joven turista indio de 18 años que murió en junio pasado tras caer de un carruaje cuando el caballo se asustó y salió corriendo. Ese episodio, sumado a la muerte de otro caballo que comió una planta tóxica en el parque, reavivó el debate sobre la seguridad de esta actividad. De acuerdo con la oficina del presidente del condado de Manhattan, desde 1982 han muerto 40 caballos que trabajaban en Central Park, por causas como golpes de calor y choques.
El alcalde Zohran Mamdani respalda la prohibición y prometió ayudar a diseñar un plan de transición para los cerca de 200 conductores que dependen de este trabajo. Muchos de ellos, como Alexus Lawson, quien maneja un carruaje desde hace seis años, aseguran que cuidan bien a sus caballos y que no quieren otro empleo. Para ella y otros conductores, los animales disfrutan de la actividad y la medida responde más a prejuicios que a maltrato real.
Mientras tanto, organizaciones como la Central Park Conservancy celebran la decisión como una victoria para el bienestar animal. Si quieres conocer más detalles de esta historia, te invitamos a leer la nota original de la BBC.
Fuente: New York bans horse-drawn carriages after 160 years over safety and abuse concerns (feeds.bbci.co.uk).
Imagen: Swedish National Heritage Board.
